No siempre querer es poder y poder no siempre es querer

Hace unos meses vi un vídeo que corría por internet y me llamó mucho la atención. Un actor mexicano habló en un programa de televisión en clave un poco humorística pero sin perder la realidad de que “no siempre querer es poder”

El actor es Odín Dupeyrón y lo podéis ver en el programa Es de noche

Como dice en el vídeo y pienso lo mismo, hay un exceso de pensamiento mágico… pensamiento mágico innecesario, para no decir otra palabra. Desde que nos despertamos leemos en redes sociales, oímos en el trabajo, en la calle… tienes que ser feliz, sé feliz! ¿Es una imposición? ¿Y si no quiero? ¿Y si quiero pero no en cada momento?

Podemos ver también la diferencia que hay entre tener pasión y tener talento, es tan fácil como que una persona nos diga que le encanta cantar, que es el sueño de su vida. Quizá esa persona no canta nada bien, tiene un registro de voz horrible. Nos sigue diciendo que es su pasión desde que nació, que desea con todas sus fuerzas ser un/una gran cantante, pero seguimos viendo que sus cualidades para cantar son nulas… entonces, ¿qué hacemos? No puedes ser un/una gran cantante, pero no pasa nada!

También estamos muy acostumbrados a lamentarnos de muchas cosas, cuando algo no va como queremos culpamos al mundo, todo está contra nuestro, nuestra vida no tiene sentido, los astros se han alienado contra mi… ¿realmente crees eso? Y si nos dejamos de excusas y salimos a la calle a luchar por lo que queremos? ¿Y si salimos a vivir? Recordad que tenemos una vida, que es una suerte tenerla, ¿por qué no vivirla con la máxima ilusión del mundo sin culpar a los demás o a algo de nuestros “problemas”? Los problemas son grandes o pequeños en función de como TU quieras que sean.. un problema “X” puede ser muy diferente para muchas personas.

Vemos también centenares de ímputs que nos dicen que hay que ser los mejores, los número 1, pero, ¿y si no lo soy? ¿Y si siendo un número 4 ya soy feliz? ¿Acaso los que no son los mejores no tienen derecho a sentirse bien?

Dentro de esos ímputs positivos o de obligación podemos encontrarnos con una persona que desde que tiene uso de razón tiene un talento para algo… para tocar el piano, por ejemplo. Tienes un don, tienes un grandísimo talento para tocar el piano! Hazlo!!! ¿Y si no me apetece tocarlo? ¿He de sentirme inferior? Igual si que lo quiero tocar y soy el/la mejor del mundo, pero, ¿y si no quiero? No obliguemos a nadie a hacer lo que creemos que debe hacer…

Pregúntate, conócete, piensa qué te gusta hacer, si tu vida te llena, si estás haciendo lo que la sociedad dice o lo que realmente te apetece… puede que así te sentirás mejor, sabiendo que no por querer algo va a suceder, y por poder tener algo, vas a querer tenerlo.

Vive feliz, disfruta de cada momento, sonríe, enamórate, corre, salta, muévete, haz cosas que te hagan sentir bien, come, bebe, canta, baila, lee, relájate, pero sobre todo, sal a la calle… sal a vivir de la mejor manera posible, solo tenemos una vida y cada segundo que pasa es un segundo menos que nos queda para disfrutar.