¿Antes cardio, o fuerza?

Llegó septiembre, mes donde muchas personas vuelven al gimnasio y a su rutina de ejercicios. Nuevos y muchos propósitos para cumplir, pero poca información de cómo hacerlo.

A menudo, en los centros deportivos donde trabajo, los alumnos me suelen hacer la típica pregunta: ¿Albert, hago primero el ejercicio cardiovascular o los de fuerza? Muy buena pregunta, y con diferentes respuestas:

Si el ejercicio cardiovascular que quieres hacer durante tu entrenamiento, se basa en un simple calentamiento de unos 15′-20′ con una intensidad baja o moderada y con el único objetivo de aumentar un poco la temperatura corporal y ayudar a preparar al cuerpo para el entrenamiento de fuerza, la recomendación es que hagas primero el ejercicio cardiovascular, y luego los ejercicios de fuerza.

Si el objetivo es realizar un ejercicio cardiovascular, donde la intensidad sea moderada y alta, durante unos 40′-60′ y completarlo con ejercicios de fuerza, mi recomendación es que hagas primero los ejercicios de fuerza y luego los 40′-60′ de ejercicio de media/alta intensidad cardiovascular.

En un entrenamiento de media/alta intensidad cardiovascular, tu cuerpo va a necesitar mucho oxígeno para poder realizar el entrenamiento. Tus músculos van a padecer esa demanda de oxígeno, con la consecuencia de una disminución de tus capacidades físicas y menor fuerza (hablando lo más sencillo y conciso posible).

Aquí, mi recomendación es que hagas primero los ejercicios de fuerza, y luego, te centres en tus 40′-60′ de ejercicio cardiovascular.

Sea como fuere, ¡haz ejercicio, entrena!