Cuando los traumatólogos te dicen que no vas a poder correr más, pero tu pasión y tus compañeros, te llevan hasta la meta.

Hace unos 3 años, en una visita rutinaria al traumatólogo, me hizo una resonancia en la zona lumbar, ya que tenia ligeras molestias. El resultado me sorprendió, hernia discal lumbar L4-L5. El médico me dijo, ya te he operado 5 veces de la misma rodilla y ahora tienes una hernia discal lumbar, ¿y si paras ya de hacer deporte? No creo que puedas volver a correr más de 3/4km. Deberías estar un tiempo sin hacer entrenamientos de fuerza y evitar coger mucho a tu bebé. Salí de la consulta con ganas de llorar.

Llegué a mi coche y me dije: Albert, vamos a preparar bien una rehabilitación y a ver si poco a poco podemos volver a la actividad normal. 5 meses más tarde, hice la Mitja Marató de Sitges, entrando a meta corriendo y de la mano de mi hijo Ares, por aquel entonces tendría 2 añitos.

Mi entrenamiento de fuerza estaba condicionado a fortalecer zonas y estructuras para mejorar esa lesión y no recaer. Cuanto más impacto, más dolor, pero cuanto mejor corría y más ejercitaba el Core, menos dolor.

Fueron algunas medias maratones más, trails, carreras de 10km, 15km, pero este verano, jugando con mi hijo Ares, la rodilla, crujió, dijo, basta. Me caí literalmente al suelo, medio llorando le dije a Ares que no se asustase,que papa estaba bien, y me fui a urgencias.

Una vez allí, me hicieron una resonancia y vieron que tenia una rotura degenerativa del cuerno posterior del menisco interno, y que requería una nueva intervención, la 6a en esa misma rodilla, el riesgo de no poder correr más era cada vez mayor. Tenia en mente al mes siguiente ir con mis compañeros de ASICS a Oporto, a correr en mi caso, una carrera de 15km, y a la semana siguiente iba a ir a correr la Behobia-San Sebastián.

Como soy muy tozudo, fui a otro traumatólogo, ya que al no conocerme, podría no saber todo mi historial y quizá así accedería a dejarme correr algo. Pues bien, fue una sorpresa cuando me dijo, en principio no deberías correr, pero como tampoco hay mucho riesgo de que la lesión empeore y tu tienes muchas ganas de ir a Oporto, te dejo que corras si haces una distancia más corta. Genial, le dije, la distancia más corta son 6 km, creo que son perfectos para correr sin dolor, a ver que tal va.

Este buen hombre no sabia lo que hacía, darle una mínima esperanza al tio más motivado del mundo 🙂

El día antes de vajar a Oporto, dormí mal, muy nervioso, tanto por estar con el equipo ASICSFrontRunner, como por saber si podría llegar a correr esos 6km, aparentemente tan vulgares. El día antes de la carrera, me lo pasé tan bien, me reí tanto, me sentí tan a gusto, que no pensé ni en la rodilla, ni en que estaba lesionado, me hicieron sentir un atleta más.

Domingo por la mañana, decido correr los 6km, me pongo la ropa de deporte, bajo a desayunar y mis compañeros me empiezan a dar ánimos para la carrera, algo dentro de mi me decía que, quizá sí podría correr.

Minutos antes de la carrera, se me pasa por la cabeza empezar caminando e ir corriendo a medida que pasaban los kilómetros, pero luego pensé… caminar? Para nada, tengo un equipazo detrás mio animándome, vamos a salir trotando suave, a ver que tal va.

El primer kilómetro lo hice corriendo muy suave, a 7min/km, el ritmo más lento que he corrido nunca, pero bueno, era mejor eso que caminar 🙂 Me propuse ir aumentando la velocidad a medida que pasaban los kilómetros y en el último kilómetro me atreví a correr por debajo de los 5minkm.

Faltaban los últimos metros para llegar, no sentía dolor como para tener que parar. Lagrimas en los ojos por ver que había podido conseguir lo que no pensaba que podía hacer, y estoy seguro que gran parte del éxito fue ir acompañado por un grupo de personas maravillosas que me dieron todo su cariño.

 

 

En ningún momento quiero parecer un héroe, ni un loco que no hace caso a la ciencia, solo resaltar que, sin una familia detrás que te apoye y te de confianza, en mi caso, la familia ASICSFrontRunner, estoy seguro que esto, no lo hubiese conseguido.

Ahora, a seguir entrenando, esperar a que me puedan operar otra vez, y volver a disfrutar de esta pasión llamada deporte