Navidad y las consecuencias del entreno

Llega el mes de diciembre, llega el frio y con el, la pereza de entrenar. Que si el frio hace que no me apetezca tanto, que si para que voy a entrenar ahora si en 15 días es Navidad y no voy a entrenar en 15 días, que si estoy como el tiempo, apagado y nublado… ¿Cuántas excusas más podemos decir? Seguramente que infinitas y esas excusas son poco reales, es falta de motivación o quizá de conocimiento, ya que lo importante en la actividad física no es la intensidad que distribuyas en tu entrenamiento, es decir, que no hay que entrenar 15 días al límite y luego 30 días sin entrenar, sino que hay que tener una continuidad y es mejor que entrenes menos y de forma más regular.

Es cierto que en breve tenemos la Navidad encima, pero eso no hace que dejemos de entrenar.

Aquí en Catalunya tenemos a parte del 24 y 25, el día 26 que es Sant Esteve y hay comida familiar. Solo es un día más de comida “no optima para nuestro entreno” pero hablamos de solo 1 día o en total 3!

¿Y si nos tomamos estos días de comida y bebida fuera de lo normal como pequeños descansos físicos y psicológicos, haciendo que nuestro cuerpo adquiera más combustible para luego entrenar mejor? ¿Y si pensamos que no pasa nada si comemos unos días con unos hábitos diferentes a los habituales pero nos concienciamos de que luego hay que seguir entrenando?

No hace falta que a los días de haber comido y bebido como locos, vayamos al gimnasio y penséis, voy a hacer 100 abdominales que he comido mucho, ¡error! 🙂   Si has ingerido más calorías de la cuenta. !intenta hacer actividad física que haga que las comsumas! Ejercicios cardiovasculares, circuitos de fuerza donde la intensidad sea alta y el consumo calórico también, sesiones de entreno + sauna o piscina, en general, tómatelo como unas mini vacaciones pero con cabeza, entrenando y disfrutando. Si tu estado anímico es óptimo, tu rendimiento también lo será, disfruta de las fiestas, come, bebe, pero no dejes de entrenar.

 

¿Feliz Navidad?